Todas las entradas de: Cristina

Proteger las carretillas elevadoras y reducir el riesgo de daños y accidentes

Cuando una empresa tiene una flota de carretillas de su propiedad intenta que éstas estén en perfectas condiciones y que se dañen lo mínimo posible, puesto que las reparaciones de las carretillas elevadoras a veces suponen elevadas inversiones para las empresas. En el caso de las empresas de alquiler de carretillas, la situación es similar. Su objetivo se centra en mantener las máquinas en perfectas condiciones el mayor tiempo posible con el fin de rentabilizar al máximo su rendimiento.

El mantenimiento de un entorno de almacenamiento seguro y la elección de las carretillas idóneas para cada tipo de trabajo, ayudaran, y mucho, a reducir el riesgo de accidentes que a menudo ocurren en los almacenes.

Uno de los elementos que puede incidir el en aumento de accidentes es el estado de la carretilla. Cualquier empresa que trabaje con carretillas elevadoras debe garantizar el perfecto estado de todos los elementos de seguridad del vehículo. Sobretodo aspectos referentes a las señales acústicas y luminosas, elementos clave para que los operarios vean y escuchen la presencia del vehículo, para así evitar choques y golpes que puedan dañar a la máquina o causar desperfectos al almacén, a los productos, o incluso a otros operarios.

Otra forma para proteger las carretillas elevadoras y reducir el riesgo de daños y accidentes es la planteada por Unicarriers. La marca líder en carretillas elevadoras ha desarrollado un sistema de administración de flotas (VOM) que permite vigilar, controlar y registrar los movimientos de los montacargas todo el tiempo.

Gracias a la tecnología que ofrece el sistema VOM, Unicarriers configura las carretillas para que cada operario, antes de iniciar su trabajo, deba identificarse mediante una tarjeta o mando en el terminal y “desbloquear” la carretilla. Y, una vez termina su trabajo, “bloquee” de nuevo la carretilla elevadora hasta un nuevo uso.

De este modo se gana en seguridad, ya que se restringe el acceso a los vehículos únicamente a los conductores autorizados. El acceso es personal e intransferible, de modo que cada operario tiene su tarjeta personal con la carretilla asignada. Con este sistema se consigue tener un registro de uso de los vehículos, así como de los operarios que lo han conducido y el tiempo de uso. Con la implementación de este sistema a menudo se obtiene, como primer buen resultado, una conducción mucho más cuidadosa por parte de los operadores de las carretillas.

Unicarriers, ha ido un paso más allá y hoy en día con los dispositivos VOM también es posible vincularlos a los sensores de impacto en las carretillas. De esta forma cualquier golpe o impacto inusual se registra automáticamente en el momento en que ocurre. Nuevamente, esto recuerda a los conductores la necesidad de manejar sus equipos de manera responsable.

La aplicación de este tipo de soluciones es muy útil para gestionar incidencias y daños a las flotas de carretillas, así como problemas de seguridad en los almacenes. Además reduce de forma sustancial la tasa de accidentes y desperfectos que en ellos se producen, consiguiendo que el rendimiento y el tiempo de uso de estos vehículos aumente de forma considerable y los desperfectos y daños se reduzcan también de forma sustancial.

carretillas elevadoras unicarriers

CÓMO MANTENER LAS CARRETILLAS ELEVADORAS FUNCIONANDO SIN PROBLEMAS EN CÁMARAS FRIGORÍFICAS

Los trabajos de almacenamiento de las carretillas elevadores en condiciones de frío son uno de los entornos más difíciles en los que manejar este tipo maquinaria. Las temperaturas bajo cero afectan la capacidad de la batería, los componentes electrónicos, la lubricación, la carrocería, la capacidad de los conductores para operar la carretilla, … afectando todo ello en el rendimiento de la máquina y conductor.
Sin embargo, existen soluciones que permiten operar las carretillas elevadoras de manera segura y eficiente en entornos de frío continuado, te contamos como.

Optimizando el rendimiento de la carretilla.  Las temperaturas muy frías reducen sobre un 1% la capacidad de las baterías de las carretillas en temperaturas por debajo de 20ºC. En temperaturas tan bajas también puede afectar componentes electrónicos, hacer que el aceite sea más espeso y más viscoso, y debilitar el metal y hacerlo más frágil, especialmente en las uniones soldadas.

Por ello es muy importante que a la hora de comprar o alquilar una carretilla pensada para trabajar en estas condiciones, se elija uno capaz de soportar estas condiciones antes de ponerlo en funcionamiento. En el caso de UniCarriers, según  Andrew Murray, National Accounts Manager  de la compañía, todas las carretillas están diseñados para funcionar de forma óptima en condiciones difíciles, y no necesitan modificaciones para las operaciones de almacenamiento en frío hasta un máximo de -35 ° C. Aun así, de ser necesario trabajar con temperaturas inferiores, las carretillas pueden adaptarse y lograr la misma eficiencia y seguridad que en situación normales.

Evitar problemas de condensación. Hacer trabajar una carretilla elevadora en condiciones de frío extremo, incluso si esta necesita algunas modificaciones, es algo que se puede lograr de manera fiable, eficaz y segura. Los inconvenientes surgen cuando estas carretillas se pasan la mayor parte del tiempo entrando y saliendo del ambiente congelado a zonas que están a temperatura ambiente.

Es aquí cuando los componentes metálicos sufren más, pues con la temperatura ambiente estos se expanden, lo que puede crear problemas cuando la humedad de la atmósfera vuelve a congelarse en el momento que la carretilla elevadora regresa al almacén frigorífico.

 Pero quizá el mayor problema sea la condensación. La entrada y salida de la carretilla de la cámara frigorífica, la cual está a muy bajas temperaturas, perjudica seriamente la máquina. La carretilla, al salir de la zona fría y en contraste con la temperatura ambiente, genera humedad. Y una vez la carretilla entra de nuevo a la cámara frigorífica el agua generada por la condensación se convierte el hielo, de modo que si esto sucede repetidamente, puede causar serios daños a los componentes de carretilla.

 Cabinas climatizadas. Otro desafío de trabajar dentro de la cámara frigorífica es mantener al operador abrigado. Las bajas temperaturas extremas del almacén frigorífico pueden ser peligrosas para el conductor si no está debidamente protegido. Una opción es que éste vaya abrigado, pero usar mucha ropa gruesa puede mantener al conductor abrigado, pero también restringe su movimiento y puede generar situaciones de peligro. Por ese motivo es importante buscar carretillas elevadoras adaptadas con cabinas con calefacción y que estén especialmente diseñadas para ayudar a mejorar la ergonomía y la eficiencia del operador en almacenes frigoríficos.

 Hoy en día las carretillas elevadoras están adaptadas para trabajar en condiciones de frío, pero aun así, es recomendable analizar el tipo de trabajos que ser realizara en este tipo de entorno para adaptar al máximo las máquinas con el fin de que afecte el mínimo posible a su rendimiento.