Cómo saber cuándo retirar o reemplazar su carretilla elevadora

Según nos cuenta Håkan Ek, Business Area Manager de Unicarriers Europa, toda maquinaria de elevación, sea cual sea su marca y calidad, al cabo de unos años de trabajo intenso, ve reducido su rendimiento en comparación a cuando era nuevo. Por ello es importante detectar cuando una carretilla elevadora baja su rendimiento, llegando incluso a afectar a la productividad y eficiencia de las instalaciones en las que está trabajando.
Llegados a este punto, la pregunta que deberíamos hacernos es ¿Cuál es la vida útil de una carretilla elevadora?

Siguiendo este esquema, podemos hacer una fotografía de cuáles son las opciones en cada momento y cuando tenerlas en consideración.

Puede ocurrir que en su empresa se utilicen mucho las carretillas elevadoras, y que a su vez los costes operativos sean elevados. En ese caso la recomendación es reemplazar la carretilla.

Una carretilla elevadora sometida a gran carga de trabajo durante largo plazo es muy probable que empiece a tener ciertas averías que impliquen un mantenimiento frecuente. Es en este momento en el que hay que plantearse la opción de retirarla. La carretilla se convierte en una herramienta imprescindible que habrá que reemplazar por una de nueva, que además, por su ergonomía mejorada, sistemas de seguridad, eficiencia y modernidad de los equipos, seguro que contribuyen a un ahorro. La decisión de reemplazar la carretilla elevadora vendrá determinada, en buena medida, si el coste de reemplazo es menor que el coste de reparaciones y mantenimiento de la carretilla.

También puede darse el caso que se haga poco uso de la carretilla elevadora, y a su vez el costo de operación también sea bajo. En ese caso la opción más viable es reubicarla, ya que no tiene mucho sentido retirarla o reemplazarla si no está costando mucho dinero su mantenimiento y su uso no es excesivo. Probablemente pueda reubicarse dentro de la empresa y sacarle mayor rendimiento. Por ejemplo pasar de la zona de distribución de una fábrica a la zona de producción, donde el uso que se realice de la carretilla elevadora no sea muy constante, pero que cumpla su función cuando se necesite.

Para aquellos almacenes que tienen una carretilla elevadora que les supone unos costes operativos y de mantenimiento altos pero en cambio su uso es bajo, la recomendación es retirarla. Retirar la carretilla permitirá encontrar una fórmula mejor de usar los recursos destinados hasta ahora, ya sea alquilando una cuando realmente se necesite o bien invirtiendo en otra maquinaria de elevación (apilador, retráctil…) a medida de las necesidades de la empresa.

Finalmente, si la utilización de la carretilla elevadora es alta y los costes operativos son bajos, lo que se aconseja es retenerla. En ese caso la carretilla está siendo útil en el trabajo del almacén y además de una manera rentable, es obvio que no tendrá sentido retirarla ni reemplazarla.

Saber en cuál de estas situaciones se encuentra el parque de carretillas elevadoras de una empresa requiere conocer y hacer revisiones periódicas de la flota, pues sólo analizando los costes de mantenimiento, el tiempo de inactividad, etc., podrá elegir la mejor opción, ya sea reduciendo la cantidad de carretillas para realizar el mismo trabajo y a menor coste, o reemplazar las carretillas actuales por carretillas elevadoras nuevas, más eficientes y seguras.